Tres putas pero putas putas y buenas hasta decir basta. Vaya pibonacos se folla este pavo, y parece tonto, pero cuando hay dinero a las putas se les moja el coño. Ya se sabe... Y el tio se pone las botas, como no.
Rocco tiene la casa a rebosar de nenas guapas, jovenes y cachondas. Por eso vienen sus amigos cuando se aburren, como este que viene hoy a cepillarse a unas cuantas golfas a la vez. La mansión de Rocco no tiene límites sexuales.